Mes: agosto 2012

Se avistan cambios a nuestra Ley de Contrataciones Públicas.

Tal como advertí en la parte final del artículo que sustenta la facultad que tiene el Tribunal Administrativo de Contrataciones de adjudicar directamente y que presento como una critica a la Vista emitida por la Procuraduría Administración en torno al tema, existen compromisos previos de índole internacional que CUMPLIR, Los Estados Unidos de Norteamérica, con toda razón ha procedido a verificar el contenido legal de las contrataciones públicas de Panamá, a fin de continuar con la validación y concreción de los Tratados de Libre Comercio, ya decía yo que los pactos bajo las condiciones predeterminadas deben ser respetadas y que no pueden ser variadas en su marco más general con el que se garantiza a una parte y a otra sus intereses.
Extraoficialmente se rumora que las Licitaciones Abreviadas deseparecen, que pasado los 150 mil balboas el acto público deberá esperarse 40 días para su celebración y que el período para recurrir ante el Tribunal aumenta a 10 días, por supuesto que debemos aguardar las próximas semanas a ver las conclusiones de este acercamiento entre ambos países.
Por último nos asalta la duda acerca del efecto devolutivo para el acto público que ha sido recurrido, ya que en mi opinión muy personal es peligroso tanto para quienes poseen una espectativa de ser adjudicatarios como para el propio Estado. Me extraña sobremanera que no se haya abordado el tema, no obstante, si algo hay que reconocer del país suscriptor del Tratado, con todo respeto, es que es organizado, responsable y muy serio con sus temas, ellos sabrán lo que es prudente.

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“Debo cualquier éxito que he realizado, en general, a la habilidad de rodearme de personas más inteligentes que yo”.

(Andrew Carnegie)

Escogí este adagio y como verán, es necesario tener mucha humildad para reconocerlo, en un mundo donde este adjetivo calificativo ya no tiene cabida. En el ámbito profesional tus colegas pueden ser realmente tus mejores guías y en forma contraria pueden llegar a ser el peor equívoco, lo importante es discernir internamente cuál es el buen consejo, que para mi es aquel que guarda prudencia, lo que estimo, se valida conforme los postulados de Nicolás Maquiavelo, expuesta en su obra El Príncipe “consiste en saber conocer la naturaleza de los inconvenientes y adoptar al menos malo por bueno”, claro que habrá ocasiones en la que no será necesario su aplicabilidad, pues no dan margen a opciones y simplemente tienen su respuesta categórica.

Incluye también a personas que han vivido un poco más que usted, ellos podrán darle fórmulas que le permitan salir exitoso de situaciones, sobre todo aquellos vinculados con usted de una manera emocional, me refiero su familia, pues parto del supuesto, de que siempre querrán lo mejor para usted, aún en estos casos también deberá efectuar una ecuación de prudencia si es el caso, porque finalmente la decisión o juicio que devenga, debe salir de usted y no de nadie más.

Vea entonces como obtiene el éxito, que es suyo únicamente y no de aquellos que consideró más inteligentes que usted, lo que ha hecho es escucharlos y pensar que es lo más conveniente cuando es opcional el escenario o que enfoque jurídico es más cónsono con su fiel criterio, hacer esto lo hace tanto o más inteligente respecto aquellos que pensó, lo eran más que usted.

En usted esta la prudencia y en consecuencia el éxito que espera.